jueves, 28 de noviembre de 2013

San Luis:Fuerte cruce entre defensas y Fiscalía por documentos del proceso

Segundo juicio

San Luis (Pelr) 27-11-13. Ayer se realizó una nueva audiencia por el segundo juicio que se les sigue a torturadores que actuaron durante la última dictadura militar en distintas ciudades y pueblos de nuestra provincia. Se escucharon más testimonios, pero la pimienta estuvo en un fuerte cruce entre las defensas y Fiscalía, sobre si se debía dar lectura o no a las actas de allanamientos confeccionadas en la época, pues se discute sobre si son legales o no, teniendo en cuenta que dichos allanamientos fueron realizados fuera de toda actuación judicial. A punto tal llegó la discusión que, el fiscal Rachid, llegó a decir que no se trataba de allanamientos sino de “asaltos de grupos armados”.

Por la mañana declararon María Ponce de Fernández, quien fue detenida por miembros de la Policía Federal, y posteriormente lo hizo Isabel Catalina Garraza, hermana de Ana María, quien ya declaró en las primeras jornadas de este mismo juicio.

Ponce de Fernández involucró en su testimonio a policías federales como Celso Juan Ángel Borzalino, Oscar Guillermo Rosello y al comisario de la Policía Federal a cargo del CCD “Delegación de la Policía Federal de San Luis”, Ricardo Norberto De María. La testigo hizo especial hincapié en Borzalino, de quien dijo que “me dio unas palizas tremendas”. El relato fue muy duro, a punto de quebrarse, cuando señaló que Borzalino le ponía la pistola reglamentaria “en la vagina”, lo que hizo que padeciera de hemorragias intensas, a tal punto que debió ser internada en el hospital local. Asimismo mencionó que había declarado ante “un juez” supuestamente federal, pero no recordó quién había sido. En línea con testimonios anteriores y con el posterior de Isabel Garraza, señaló que en abril de 1984 se presentó en la justicia para denunciar las torturas que recibió, ante la entonces fiscal Mirtha Esley, pero que ésta jamás movió el expediente.

Garraza

A su turno, Isabel Garraza -quien se quebró en dos oportunidades obligando a sendos cuarto intermedio-, señaló que fue detenida en dos oportunidades, por ser la novia de Pedro Valentín Ledesma -desaparecido por aquellas épocas-. Que la primera vez -en septiembre de 1976- la detuvieron por cuatro o cinco días; mientras que la segunda -en octubre del mismo año- fue más amplia y llegó hasta que comenzó la democracia. En su caso, responsabilizó directamente a Carlos Esteban Plá y “el japonés” Becerra, por las torturas recibidas. Sobre Becerra, dijo que cada vez que la veía le decía “con vos está todo podrido”; mientras que respecto a Plá, señaló que fue quien la interrogó y la golpeó. En una oportunidad “me vendaron los ojos”, tras lo cual la tiraron al piso de un auto, que “por el sonido del motor, era un Torino” y que la llevaron a un lugar donde tuvieron que pasar por las vías del tren, con lo que sospecha que pudo haber sido a la Granja La Amalia. Cuando comenzó a testimoniar que la bajaron del Torino, sobrevino el primer quiebre, lo que obligó al tribunal a disponer de un cuarto intermedio para que se tranquilizara, y al volver se dispuso que Garraza estuviera asistida por una psicóloga. En la continuidad de su relato, sostuvo que vendada la sumergieron en agua, lo que le causó ahogo y que después supo que esa técnica de tortura recibe el nombre de “submarino”. Al día siguiente, estando en donde funcionaba la Jefatura Central de Policía, en San Martín y Belgrano -donde actualmente funciona el MUHSAL-, se enteró que su hermana, su padre y su madre, también habían sido detenidos. “Siempre estaban (Jorge Hugo) Velázquez -ya fallecido-, Ricarte, (Celso Juan Ángel) Borzalino, Lato y (Omar) Lucero” en los interrogatorios y que Velázquez le mostró una foto de Ledesma, donde se lo veía muy golpeado y “me dijo que él lo había torturado”. También señaló haber denunciado las torturas en 1984 ante Mirtha Esley y que la visitaron dos veces para que ratificara, pero que nunca más se hizo nada.

Impunidad

Ayer hubo un hecho que indignó a familiares de los desaparecidos y torturados, además de a los miembros de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos que cumple el rol de querellante y fue cuando por la pantalla se pudo ver, desde Buenos Aires, que Plá estaba en compañía de su mujer, la cual durante varios minutos se puso a hacerle todo tipo de mimos, sin que nadie del tribunal objetara algo que nunca se le ha permitido a procesados comunes.

Informe: Carlos Rubén Capella  -  carlosrcapella@yahoo.com.ar

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